Sex Museum, con la maquinaria engrasada

In Focus nº 4
Esta entrevista con Sex Museum se publicó en el fanzine In Focus nº4, en 2002.

El autor fue Borja Hortelano, respondieron a sus preguntas Fernando Pardo y Marta Ruiz, y las fotos aparecen aquí tal y como se publicaron en papel, esto es, en blanco y negro.

En el mismo reportaje incluímos también una reseña del disco Speedkings y una crónica de concierto.

Pinchando aquí podéis acceder al archivo PDF del fanzine tal y como se publicó en su día.

Y pinchando en cualquiera de las fotos podéis acceder a la galería de Sex Museum.

¿La mejor banda española de Rock de la década de los 90? Puede sonar excesivamente pretencioso pero al menos así abría su número de enero una prestigiosa revista del género. Yo no me atrevería realizar semejante afirmación de manera tan tajante puesto que junto a la banda de los hermanos Pardo incluiría al menos a tres combos más: Los Enemigos, Los Flechazos y Doctor Explosion. Pero queramos o no, lo cierto es que Sex Museum a lo largo de sus más de quince años de carrera se ha convertido por méritos propios en una de las bandas españolas con más interesante trayectoria. Nadie podía llegar a adivinar que pudieran llegar tan lejos cuando en 1987 publicaron su primer LP “Fuzz Face” con Marta, Miguel y Fernando como únicos miembros imperecederos a lo largo de todo este tiempo. Tras este irían llegando grandes trabajos como “Independence” (1987), el directo “Thee Fabulous Furry” (1992) o el enorme “Sparks” (1995) entre otros muchos. Tras cuatro años sin editar nada, el 2000 nos trajo su “Sonic” o la visión que ellos tenían de lo que ya algunos insistían en denominar stoner rock. Con la banda definitivamente asentada, en noviembre pasado veía la luz el flamante “Speedkings”, uno de los mejores discos nacionales del 2001. Fernando y Marta nos atendieron amablemente antes de hacernos babear con su arrollador directo más que los perros de Paulov.

Foto de Miguel Pardo en el fanzine In Focus nº4 (2002)

Foto de Miguel Pardo en el fanzine In Focus nº4 (2002)

I.F.: Este nuevo LP, “Speedkings” me ha resultado acojonante… Hard Rock setentero de alta calidad. Suena muy redondo, muy gordo, muy directo, en definitiva. ¿Cómo resultó todo el proceso de grabación? ¿Por qué decidisteis grabar en directo?

Fernando: Optamos por grabar en directo porque estábamos en bastante buen momento. Llevábamos tocando casi un año entero con la presentación del disco anterior y sentíamos que si queríamos dar ciertas cosas que notábamos en directo, en el estudio había que hacerlo tocando todos juntos. Tocando por partes quizás consigas una ejecución más fina, ser más técnicos en algunas cosas, pero en conjunto se notaba. En ocasiones pruebas cosas que en el local suenan de miedo y luego cuando entras a grabarlas no quedan igual porque muchas veces influye un montón el tener al lado tocando al batería o al bajista.

I.F.: ¿Difiere mucho el proceso de grabación de un disco en directo a uno realizado por el sistema convencional?

F.: Hacerlo todos juntos es digamos el método de siempre, como grababan las grandes bandas antiguas hasta mediados de los 60, cuando se pasa a grabar por partes. Ahora depende mucho del tipo de música que quieras hacer o lo que quieras mostrar puesto que hay estilos a los que no les va bien el grabar en directo porque hace falta un sonido mucho más fino de cada cosa, muy separado y también una interpretación más fina. Nosotros queríamos lograr un poco el espíritu que surge cuando te juntas en el local de ensayo formando un circulo. Esta vez tocamos en el estudio así, pero luego es posible que en vivo cambien muchos solos y otras cositas.

I.F.: Fernando, una vez más y van… eres tú el encargado de realizar las tareas de producción. En ese sentido, ¿tenéis total libertad por parte del sello para que lo sigas haciendo tú o para trabajar con algún otro productor?

F.: Nosotros hace tiempo que estamos tratando de hacerlo con otro tío. Primero con uno, luego con otro y ya hemos hecho intentos como unas cuatro o cinco veces, pero nos resulta difícil ya que el que queremos igual no puede porque tiene que venir de fuera la mayoría de las veces. Además yo tengo muchas ganas por ver cómo trabajan, cómo lo ven todo, ya que se aprende un montón de gente que viene de fuera con otro método, que aunque lo pueda hacer mejor o peor, siempre se aprende cantidad de ellos.

I.F.: ¿No os sentís un poco raros en Locomotive entre bandas como Mago de Oz o Koma o incluso Hamlet?

F.: Nosotros junto con Sin City Six formamos la parte rockera “clásica” del sello y la verdad, sí que somos los bichos raros. Pero lo que es el trato con la gente del sello es realmente bueno, es la mejor relación con una compañía que hemos tenido nunca. Para nosotros, acabar después de tanto tiempo en una discográfica como Locomotive ha sido una bendición porque hemos estado en montones de independientes renqueantes algunas, con muchas ganas y pocos medios otras, con muchos medios y pocas ganas otras. La verdad es que ahora estamos muy bien. Desde Locomotive los tíos se lo curran mucho, hay medios, ponen muchas ganas y nos apoyan cantidad. Van a muerte con las bandas.

Marta: Les gusta mucho la música. Aparte del heavy que les tira y del que tienen a la mayoría de las bandas españolas, también les gusta sin embargo nuestro rollo y bandas más rockeras.

Foto de Marta Ruiz en el fanzine In Focus nº4 (2002)

Foto de Marta Ruiz en el fanzine In Focus nº4 (2002)

I.F.: “Speedkings”, un clásico de Deep Purple. Ya casi todo el mundo se ha olvidado de ellos… en el pasado (“Sparks”) reivindicasteis a The Who y a los Dictators cuando ya casi nadie se acordaba de ellos. Parece que se os da bien rescatar bandas del baúl, ¿cuál será la próxima?

F.: Quien nos salga, eso no es algo premeditado. Lo de Deep Purple no sabíamos si hacer la versión o no porque muchas veces se nos ha comparado con ellos por contar nosotros con una guitarra fuerte y un órgano bastante saturado. Ha habido veces que esa comparación nos tocaba mucho las narices puesto que hemos mamado muchas más cosas y tenemos más influencias y no sólo esa. Pero ahora la verdad es que es una influencia clara y la aceptamos tal y como es.

I.F.: Bueno, SM comenzasteis siendo una banda etiquetada como “mod” (yo no viví aquella época), después “garagera”, luego os llamaron banda techno especialmente tras aquello de “SM2000” (algo exagerado para mi). Después de un montón de tiempo sin que se supiera nada de vosotros en el 2000 volvisteis a la carga con el “Sonic” que hizo que alguno de vuestros fans más acérrimos renegaran de él (¿o de vosotros?) por las bases electrónicas que llevaba, con las consiguientes críticas…

F.: Es normal de cualquier manera. Nosotros sabemos en lo que nos metemos, no llegamos de pronto dando un cambio en la orientación del grupo o cogemos una base influencial y nos creemos nosotros mismos:“¡Bah, la gente la va a aceptar, guay!”. Sabemos que es duro cada paso pero no queremos quedarnos estancados. Nosotros nos lo pasamos muy bien tocando, muy bien oyendo música y nos gusta ir cambiando, ir creciendo, ir experimentando. Hay veces que nos damos un hostión, otras veces nos sale guay pero al final todo suma y yo creo que el resultado os va gustando bastante.

I.F.: Ahora 2 años después de la publicación de “Sonic” y con la perspectiva que ofrece el tiempo, ¿cómo veis ese trabajo?

F.: Pues lo vemos guapamente. Mucha gente que no lo ha oído o no lo ha oído lo suficiente piensa eso por las bases pero realmente lo escuchas detenidamente y es un disco bastante rockero. Tiene su punto de experimental pero ese mismo punto lo tiene la banda y nos gusta hurgar en cosas. Tuvimos una época en la que nos decían que éramos progresivos… pues sí, también. Hay mogollón de cosas que nos gustan y no nos ponemos barreras.

Foto de Fernando Pardo en el fanzine In Focus nº4 (2002)

Foto de Fernando Pardo en el fanzine In Focus nº4 (2002)

I.F.: Aunque hay que reconocer que existen determinados aspectos del “Sonic” que quizás no hubieran desentonado del todo en este “Speedkings”…

F.: Por supuesto. Hay un espíritu central del grupo cuando nos ponemos a tocar en el local que sigue disco tras disco. Un espíritu que en “Speedkings” creo que lo hemos sacado al 100%. El “Sonic” era una parte de eso pero un porcentaje también grande de experimentación, de probar con la máquina, de mirar cosas nuevas.

I.F.: Durante el proceso de grabación me iban llegando algunas noticias sobre el disco. La primera duda que me asaltó fue sobre la importancia que la electrónica podía tener en este disco… Luego supe que la ibais a utilizar para crear ambientes… Efectivamente, lo habéis bordado en ese sentido, aunque un tema como ”Behave” perfectamente podría haber estado en “Sonic”.

F.: Perfectamente. Para nosotros lo de la parte electrónica ha sido meter lo que teníamos antes puramente del grupo junto un bajista más cuando metemos una línea de bajo y un poco más de batería. Lo pensamos desde una visión muy de grupo y creemos que suena bastante orgánico, que entra bastante bien. En este disco hemos cambiado la forma de meter el secuenciador, ahora lo metemos de una forma más al servicio del rock clásico. En el álbum anterior teníamos claro que queríamos encontrar ese punto y para encontrarlo había que tirarse, había que entrar a saco y había que probar muchas cosas. Gustara o no, teníamos que experimentar.

I.F.: Básicamente, se podría decir que “Speedkings” es un disco de Hard Rock clásico muy setentas con matices psicodélicos. ¿Es cierto que hicisteis “Fumando Marihuana” durante la propia grabación?

F.: Sí, empezamos a grabar y como llevábamos todo bastante bien ensayado lo pudimos hacer a toda hostia. Así que tuvimos un día entero en el que hicimos una improvisación y la grabamos según nos salió a la segunda o la tercera vez y como nos quedaba tiempo porque ese tema lo habíamos hecho rápido, pensamos en grabar una improvisación según nos viniera y con una idea que teníamos le dimos la vuelta y nos salió este “Fumando Marihuana”

I.F.: De todos modos temas como este “Fumando Marihuana” os acerca mucho posiblemente a los Monster Magnet del “Dopes To The Infinity” (por poner un ejemplo) con ese toque más experimental…

F.: Es un disco que nos gusta cantidad y en el momento que salió fue bastante revelador para nosotros porque más que influenciarnos mucho nos mostró que había gente con ganas de experimentar en el mismo terreno que lo hacíamos nosotros. Ellos van por su propio camino, lo hacen a su manera, una manera que nos gusta mucho y nos parece muy de puta madre. Aunque nosotros tiramos por otra vía, las influencias que tenemos unos y otros son las mismas. Cosas como Stooges, Hawkwind… bandas que crean ambientes.

I.F.: Parece ser que la banda cuenta con una formación definitivamente asentada… ¿Es esta la mejor formación de Sex Museum?

F.: Yo creo que sí y además de ser la mejor, pensamos desde dentro que lo es no sólo por los miembros que hay, sino porque los que estamos hemos llegado a un punto de equilibrio, ya no es una búsqueda constante, desesperada… Hemos vivido épocas de luchas terribles dentro de Sex Museum. Ahora todos lo tenemos igual de claro, todos vamos exactamente a lo mismo y todos estamos creciendo a la vez. Ahora vamos todos empujándonos los unos a los otros y eso en el grupo se nota bastante.

I.F.: Entre los distintos agradecimientos que aparecen en el disco sorprende que aparezcan los ídolos de Loza: Keith Moon, John Mitchell, John Boham cuando resulta que Loza viene de una banda como Sobrinus.

F.: A Loza lo hemos revolucionado. Nada más entrar en el grupo le dejamos claro que con nosotros iba a aprender bastante sobre todo por la caña que le íbamos a dar, por la disciplina que le íbamos a imponer y que tuviera claro que absolutamente todo lo que había aprendido le servía, que no dejara de lado nada, que siguiera escuchando lo que le gustara. Simplemente se trataba de que comenzara a escuchar mucha más música para poder así aprender cosas nuevas. Loza era ya un gran fan de Keith Moon, pero tampoco en Sobrinus lo podía demostrar. Entonces nosotros nos aprovechamos de eso. Es un tío que tiene un talento natural, tiene cantidad de técnica y toda la presión que le metemos para llegar a ciertas cosas él va respondiendo.

I.F.: Lleváis ya más de quince años de carrera y en estos años habéis pasado de tocar en casas okupas a hacerlo para mas de ocho mil almas…

F.: Encima no es que hayamos empezado tocando en gaztetxes y luego hayamos subido. Hemos tocado en sitios de todo tipo. Hemos pasado con facilidad de sitios enormes a salas de lo más pequeñitas.

Foto de Miguel Pardo en el fanzine In Focus nº4 (2002)

Foto de Miguel Pardo en el fanzine In Focus nº4 (2002)

I.F.: Lo que supongo que si habréis notado es un cierto relevo generacional entre la gente que acude a vuestros conciertos. Yo, por ejemplo, tan sólo tenía diez años cuando editasteis vuestro primer LP…

F.: No creo que exista ese relevo generacional porque tampoco hay un interés muy grande por el Rock. Todo va por ciclos y ahora es una época en la que tira más la música de baile y la gente se entrega más a ella pero lo mismo pasó con el disco en los 70 y con el acid house en los 80. Nosotros seguimos una línea más o menos recta y tarde o temprano el público llegará, no porque nuestra música sea mejor o porque se vayan a dar cuenta, sino porque hay un momento en el que se cansan de un estilo y deciden que quieren cambiar y encuentran con que nuestro rollo es lo suficientemente atractivo.

I.F.: Malaseñeros de pro… ¿Los últimos de una especie junto con Enemigos?

F.: ¡Están Bummer también! Lo que pasa es que son tíos de nuestra quinta, gente que anda a finales de los veinte y a principios de los treinta. Nosotros llevamos toda la vida en el barrio, vivimos allí… No vemos que haya un relevo claro.

M.: Tarde o temprano tiene que haberlo porque es la zona de Madrid más enrollada, entonces es normal que salgan bandas de Malasaña.

F.: Hay muchos garitos de rock and roll, lo que pasa es que ahora muchos montan grupos y lo que quieren es conseguir notoriedad rápida y conseguir pasta de una manera rápida. Los chavales están acostumbrados a que si quieren algo sus padres se lo den de la misma, por lo que si montan un grupo y tienen que esperar tres, cuatro o cinco años antes de recoger los primeros frutos a muchos no les apetece y lo dejan.

I.F.: Una trayectoria con gran cantidad de material publicado al margen de los discos oficiales. ¿No os habéis planteado editar en un futuro todo ese material que hay por ahí disperso en singles, EP´s y recopilatorios varios?

F.: Tenemos mogollón de cosas y en más de una ocasión lo hemos hablado pero es que realmente es una burrada lo que hay por ahí… rarezas en estudio, cosas en directo, la verdad es que deberíamos hacerlo.

M.: ¡Necesitaríamos dos discos dobles por lo menos!

I.F.: Lo que también tenéis son unos cuantos proyectos paralelos. Tu banda de surf instrumental, Los Coronas, ¿en que situación se encuentra actualmente?

F.: Muy bien. Estamos empezando de nuevo porque el otro guitarrista es estudiante todavía y este año acaba por fin. Se lo toma con calma y lleva ocho o nueve años con la carrera, con lo que él siempre nos ha parado mucho a Los Coronas. Y que ahora que empieza a tener más tiempo vamos a dar más guerra. Cierto es que no nos prodigamos mucho, tocamos por épocas, durante un tiempo mucho y luego paramos. Es un estilo que no lo evolucionamos demasiado, es rock & roll primitivo y además surfero, un subestilo. Pero somos super forofos, buscamos como locos instrumentos antiguos… así que si tenemos que estar dos años sin tocar no pasa nada, ya seguiremos más adelante. No es un grupo que lo tengamos con la idea de triunfar. Lo que hacemos lo hacemos a muerte, el nivel de los ensayos y la dedicación que le prestamos es total.

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